Consumo de drogas y episodios psicóticos hacia un diagnóstico de esquizofrenia
abr 20th, 2012 | By Teresa Dalby | Category: Destacados, Psicología/PsiquiatríaLa psicosis es un síndrome que agrupa varios trastornos mentales caracterizados por pérdida de contacto con la realidad. Se manifiesta mediante alteraciones en la percepción, como alucinaciones o escucha de voces inexistentes, sentimientos de persecución o dificultad para pensar, entre otros síntomas.
LOS JÓVENES, PRINCIPAL GRUPO DE RIESGO
Los jóvenes entre 16 y 35 años constituyen el principal grupo de riesgo, lo que puede incrementarse si existen antecedentes familiares con esta patología o abuso de drogas. Según los especialistas, aproximadamente un uno por ciento de la población desarrolla alguna vez en la vida un trastorno psicótico.
PSICOSIS CANNÁBICA
La existencia de una posible psicosis cannábica es uno de los debates que aún continúa abierto dentro del campo de los efectos psicológicos de los cannabinoides en humanos.
Según los estudios de H. Ujike, en primer lugar se describe el fenómeno de sensibilización, tras consumo prolongado de cannabis, que puede provocar la aparición de un cuadro psicótico, que en abstinencia, y con tratamiento revierte completamente; si persiste la abstinencia no se observa deterioro del paciente. Un segundo caso es el del sujeto que presenta varios cuadro psicóticos tras nuevos consumos, con posibles recuperaciones tras abandono del consumo y aplicación de un tratamiento psiquátrico, pero en estos casos la recuperación no era total, provocándose un deterioro de tipo psicótico. Por último existiría un subgrupo de consumidores que evolucionarían rápidamente hacia una esquizofrenia tras haberse dado la sensibilización por consumo prolongado y el inicio de la psicosis, a pesar de la abstinencia.
A día de hoy disponemos de bastantes series de casos que sugieren la inducción de psicosis agudas en relación con el consumo, es decir: las psicosis inducidas por cannabis. Por otro lado, se han descrito las denominadas psicosis tóxicas, con presencia de síntomas confusionales y alucinaciones, fundamentalmente visuales, en relación con el consumo de dosis elevadas de cannabis o de preparados de cannabis muy potentes, siendo cuadros limitados en el tiempo.
CASOS RECIENTES
Profesionales del Servicio de Psiquiatría del Hospital 12 de Octubre, han detectado y atendido a 104 pacientes con primeros episodios psicóticos desde marzo de 2009, dentro de un programa especial de asistencia rápida e intensiva de casos de este tipo que ha conseguido mejorar la calidad de la atención prestada.
Según el balance asistencial del plan, en 34 de los pacientes la aparición del episodio acabó siendo diagnosticado de psicosis cannábica (relacionada con el consumo de sustancia tóxicas) y, en 63, la patología ha evolucionado hacia esquizofrenia. De estos últimos, la mayoría eran varones y tenían una edad media de 25 años, con un nivel socioeconómico medio.
Todos los atendidos tenían síntomas 18 meses antes de iniciar el tratamiento y, una vez vistos en consulta, necesitaron terapia con fármacos, psicoterapia individual y también familiar. Además, un 76% de ellos requirió psicoterapia para evitar el consumo de tóxicos.
PROGRAMA PARA PRIMEROS EPISODIOS PSICÓTICOS
El programa para Primeros Episodios Psicóticos (PEPs) nació hace ahora tres años con el objetivo de proporcionar atención temprana a los pacientes afectados por primera vez de psicosis, ofrecer tratamiento intensivo en la fase inicial y disminuir las complicaciones médicas y psiquiátricas relacionadas, así como las recaídas. La población diana del programa pertenece a la zona de influencia del Hospital 12 de Octubre y tiene edades comprendidas entre los 16 y 45 años.
El plan es coordinado por un psiquiatra, un psicólogo clínico, una enfermera y un terapeuta ocupacional e incluye actividades de tipo grupal (psicoeducación, terapia de grupo para mejorar adherencia y evitar recaídas, intervención familiar, relajación y prevención del consumo de tóxicos) y de carácter individual (consultas psiquiátricas, psicológicas y de enfermería), así como una labor de coordinación entre los dispositivos asistenciales participantes, como la unidad de hospitalización psiquiátrica, urgencias y centros de salud mental.



